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El debate constituyente y el ejercicio de la participaciòn en Cuba

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Varios meses han transcurrido desde que se anunció la Reforma Constitucional y ya son varios los momentos que se han vivido desde ese anuncio, hasta el actual proceso de debate y presentación del documento que será sometido a aprobación popular en el mes de febrero. Las cifras de asistencia a las reuniones de discusión en todo el territorio nacional han sido bien amplia y denota el interés de toda la población. Puede resultar intrascendente para muchos, acusarnos de la "obliguntariedad" del proceso y de que no es "legitima" la participación, sobre todo si recurrimos al grandísimo saco de las definiciones. Por esa cuerda quisiera hacer transitar estas anotaciones. Hay ciertos rasgos de la participación en nuestro país que resultan "ilógicas" para muchos y "poco verdaderas" para otros, lo imposible de ocultar es que la gente "fue" y "habló".  Sacados de nuestras pasiones "debatidoras": el Beisbol; el valor ...

Se lo Perdieron

Leyendo la prensa de estos días, encuentro una pequeña nota de Pedro de la Hoz, donde relata las suspensiones de 3 importantes conciertos de artistas cubanos en Estados Unidos. Si pareció, además de irracional y vergonzoso, las expresiones de júbilo que se manifestaron en una calle de Miami, tras la desaparición física de Fidel, dejando claro la total falta de respeto y sentido común, mucho más irracional resulta que se limite todo ejercicio de tolerancia al obligar a los empresarios a suspender contratos con artistas. Las muestras de intolerancia esta vez marcaron con “tarjeta roja” al Dúo Buena Fe, Alexander Abreu y Habana de Primera y hasta el mismísimo Pancho Céspedes. Según refiere De la Hoz en todos los casos se tomó como argumento las posiciones asumidas por los artistas en relación con la figura del líder histórico de la Revolución Cubana. La ciudad desde donde con mayor fuerza y vehemencia se declara que en Cuba no se toleran expresiones de libertad, creación plena...

Pueblo y creación artística.

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Varios han sido los escritos que se han generado en los últimos días, en relación con la negativa para su exhibición de la película “Santa y Andrés” del realizador Carlos Lechuga. Dos son los conceptos que rondan el eje de las discusiones: La libertad, en este caso creativa y el derecho de la institución cultural a promover o no los productos creados por los artistas. La intención de estas líneas no es teorizar sobre la legitimidad o el contenido de estas dos definiciones, primero, quiero ofrecer mi opinión desde la perspectiva del espectador-receptor de los productos creados por los artistas; segundo, opinar también desde la perspectiva de la institución cultural como mediadora entre el artista y el receptor de la obra creada. En una opinión a los artículos que en Cubarte se publicaron, expresé que si bien es cierto que la Revolución marcó una real definición de la política Cultural de Nuestro País, no es menos cierto que los esfuerzos desarrollados por intelectuales y p...