Pueblo y creación artística.
Varios han sido los escritos que se han generado en los últimos días, en relación con la negativa para su exhibición de la película “Santa y Andrés” del realizador Carlos Lechuga. Dos son los conceptos que rondan el eje de las discusiones: La libertad, en este caso creativa y el derecho de la institución cultural a promover o no los productos creados por los artistas. La intención de estas líneas no es teorizar sobre la legitimidad o el contenido de estas dos definiciones, primero, quiero ofrecer mi opinión desde la perspectiva del espectador-receptor de los productos creados por los artistas; segundo, opinar también desde la perspectiva de la institución cultural como mediadora entre el artista y el receptor de la obra creada. En una opinión a los artículos que en Cubarte se publicaron, expresé que si bien es cierto que la Revolución marcó una real definición de la política Cultural de Nuestro País, no es menos cierto que los esfuerzos desarrollados por intelectuales y p...